Aeropuerto de Barajas T4 y T4S_Madrid_España #Arquitectura




Cuando hablamos del aeropuerto de Barajas, como obra arquitectónica,  en realidad nos referimos solo al terminal T4 y su satélite el T4S; proyecto de los arquitectos Antonio Lamela y Richard Rogers y los ingenieros Carillion. 

Ambos forman parte de un conjunto de edificaciones iniciadas en la década de los años '30  y desde entonces ampliado y reformulado. Este conjunto consta de: un sistema automatizado de tratamiento de equipajes y un tren subterráneo para el traslado de pasajeros, equipajes y equipos. Estamos hablando de  470.000 m² en la T4 y 290.000 m² en la TS4. Ambos suman una capacidad de movilización de hasta 35 millones de pasajeros al año. 

No es poca cosa.

Este terminal muestra una clara progresión de espacios para la salida o llegada de los viajeros. El diseño del edificio modular crea una secuencia repetitiva de ondas formadas por enormes alas de acero prefabricado. Apoyado en "árboles" centrales, el gran techo está marcado por claraboyas que proporcionan luz natural cuidadosamente controlada en todo el nivel superior del terminal.
  
Un planteamiento sencillo con una paleta de colores que refuerza  el carácter franco de la arquitectura. Internamente, el techo está revestido de tiras de bambú, lo cual, le otorga una apariencia suave y cálida que contrasta -tanto por sus sinuosas formas como por el acabado de bambú- con la contundencia de los apoyos en concreto armado que se bifurcan, cual ramas, en de estructura metálica.

Las "ramas" de los "árboles" estructurales muestran una paleta en degradé de azules-verdes-amarillos-naranjas. Los niveles más bajos donde funcionan las zonas de almacenamiento y equipaje de la planta ofrecen un fuerte contraste por su transparencia...







Fotografías: Mitchele Vidal, Richard Btyant, Manuel Renau AENA, 4Ullas.
Texto: Zona Arquitectura